
Del shock energético al IPC: riesgos de transmisión y márgenes empresariales
El encarecimiento de la energía provocado por las tensiones geopolíticas internacionales vuelve a situarse como uno de los principales riesgos para la economía española. Aunque el impacto inicial se concentra en los precios energéticos, existe la posibilidad de que este aumento se traslade gradualmente al conjunto de la economía a través de mayores costes de producción, transporte y distribución. La intensidad de este proceso dependerá tanto de la duración del shock como de la capacidad de las empresas para absorber parte de estos costes sin repercutirlos completamente al consumidor final.Los efectos no serán homogéneos entre sectores. Aquellos más dependientes de la energía o con menores márgenes empresariales presentan una mayor vulnerabilidad, mientras que otros podrían amortiguar mejor el impacto gracias a una posición financiera más sólida o a una mayor capacidad de fijación de precios. En este contexto, la evolución de los márgenes empresariales será clave para determinar hasta qué punto el shock energético acaba traduciéndose en mayores presiones inflacionistas y en una desaceleración de la actividad económica.

