
La financiación de la IA importa tanto por su tamaño cómo por su distribución del riesgo entre balances
Google ha diseñado un programa de unos 200.000 millones de dólares para financiar infraestructura de inteligencia artificial y garantizar el suministro de chips a Anthropic, empresa en la que participa. La operación distribuye el riesgo entre Google, Broadcom, Apollo, Blackstone y Morgan Stanley, trasladando una parte considerable al crédito privado. El modelo, inspirado en la financiación de aeronaves, utiliza un vehículo de propósito especial que compra los procesadores TPU con deuda sénior y júnior aportada por Apollo y Blackstone, para después alquilarlos a Anthropic mediante contratos a cinco años.
Broadcom respalda el valor residual de los tramos sénior en caso de impago. La exposición disminuye conforme Anthropic realiza los pagos. La primera operación movilizó 35.000 millones de dólares para aproximadamente 1 GW de capacidad. Desde entonces, los compromisos de compra vinculados a Broadcom han alcanzado 128.000 millones, con entregas previstas principalmente entre 2027 y 2028.
