
La campaña presidencial en Francia amplia la distribución de escenarios fiscales
El inicio de la campaña presidencial francesa aumenta la exposición de la deuda pública a riesgos políticos y fiscales, con un sesgo principalmente negativo. Aunque los candidatos coinciden en la gravedad del deterioro de las finanzas públicas, proponen soluciones incompatibles. El centro y la derecha defienden reducir el gasto, el empleo público y las prestaciones, además de prolongar la vida laboral.
La izquierda apuesta por mantener o ampliar el gasto mediante mayores impuestos sobre patrimonios, herencias y rentas altas. Mélenchon propone incluso cancelar la deuda francesa en manos del Eurosistema, lo que podría provocar graves tensiones financieras. Marine Le Pen, por su parte, anuncia un ahorro de 125.000 millones de euros y una regla de equilibrio del gasto corriente, aunque mantiene rebajas fiscales y parte de su programa social. Hasta conocer los detalles, una mayor probabilidad de victoria de Le Pen seguiría perjudicando a la deuda y la bolsa francesas.