
La diversificación por segmentos y la vinculación del cliente, factores clave en la rentabilidad de la cartera crediticia

La estabilización de los márgenes bancarios tras las subidas de tipos de 2022-2024 obliga a las entidades españolas a buscar nuevas vías para sostener su rentabilidad. En un contexto de incipiente recuperación del crédito, incertidumbre económica y elevada competencia, la diversificación de la cartera crediticia y la vinculación del cliente adquieren un papel esencial. Una mayor variedad de segmentos, geografías y líneas de negocio puede elevar la rentabilidad y reforzar la generación recurrente de ingresos.
Al mismo tiempo, la comercialización de productos financieros y no financieros asociados al crédito permite ampliar el valor obtenido de cada cliente más allá del margen de la operación. El estudio compara entidades significativas, con modelos más diversificados, y entidades menos significativas, generalmente más locales y centradas en la intermediación tradicional, para analizar cómo la composición del balance y de la cartera crediticia explica sus diferencias de rentabilidad.
