
El segundo bum de la inmigración española

El crecimiento del empleo y de la economía española en los últimos años no puede entenderse sin la contribución de la inmigración, en lo que se ha denominado un “segundo boom migratorio”. España ha vivido en apenas 25 años transformaciones que en otros países europeos han requerido décadas, impulsadas por la globalización y el envejecimiento demográfico.
Hoy, cerca del 20% de la población residente ha nacido fuera de España, y esta proporción seguirá aumentando por el descenso de la población nativa. En el mercado laboral, la inmigración ha sido clave en la creación reciente de empleo, especialmente tras la pandemia, con una elevada presencia en sectores esenciales como construcción, hostelería o cuidados.
Aunque los trabajadores inmigrantes presentan mayores tasas iniciales de desempleo y cierta segmentación ocupacional, su integración mejora con el tiempo y su nivel educativo medio ha aumentado significativamente. Dada la tendencia demográfica, su plena integración es ya una condición estructural para la sostenibilidad económica del país.



