
La persistencia de la inflación obliga a revisar al alza las sendas de tipos, elevando el riesgo de fricciones en otros segmentos del mercado.
El repunte de los tipos se intensifica y provoca un fuerte movimiento alcista en las curvas de las principales economías desarrolladas. Se revisan nuevamente al alza los tipos terminales del BCE, hasta el 3%, y de la Fed, hasta el 4,25%, anticipándose una subida estadounidense en la próxima reunión. La deuda soberana a largo plazo en euros y dólares gana atractivo para inversores que mantienen los títulos hasta vencimiento, pero conserva riesgos para quienes son sensibles a pérdidas de valoración a corto plazo.
Aunque la tensión entre energía y tipos aún está contenida, los emisores con calificación CCC ya sufren un mayor castigo. En renta fija, se espera una ampliación de los diferenciales de la deuda francesa y se aconseja reducir la exposición al crédito más vulnerable. Una subida adicional de los tipos reales podría presionar las bolsas. En divisas, se mantienen posiciones largas en yenes ante el endurecimiento esperado del Banco de Japón.
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