
Coste de oportunidad de la brecha de género en la transición energética
El informe de ClosinGap “Coste de oportunidad de la brecha de género en la transición energética”, impulsado por Enagás y elaborado por Afi, analiza desde una perspectiva económica y social el impacto de la desigualdad de género en uno de los sectores más estratégicos para el futuro de la economía española: la transición energética.
El estudio pone el foco tanto en las brechas de género existentes en el empleo vinculado a la transición energética como en el consumo energético, así como en el papel que desempeñan las políticas públicas en la reducción de estas desigualdades.
Algunas de las principales conclusiones del estudio son:
- Fuerte infrarrepresentación femenina en el sector. Solo el 24% del empleo vinculado a la transición energética está ocupado por mujeres, una brecha que se mantiene prácticamente constante incluso entre las nuevas generaciones.
- Elevado coste económico de la desigualdad. Cerrar la brecha de género en el empleo del sector energético podría aportar más de 122.000 millones de euros anuales al PIB español, lo que equivale al 7,7% del PIB nacional.
- Mejores condiciones laborales, pero persistencia de los techos de cristal. Aunque el empleo en la transición energética ofrece mayor estabilidad y mejores salarios que la media de la economía, las mujeres continúan infrarrepresentadas en los puestos de mayor responsabilidad y liderazgo.
- La formación no garantiza la inserción laboral. A pesar de que cada vez más mujeres finalizan estudios vinculados a la transición energética, solo el 11% accede a empleos del sector, frente al 23% de los hombres, lo que convierte la inserción laboral en uno de los principales cuellos de botella para una transición inclusiva.
- Riesgo de perpetuar la desigualdad en el tiempo. Al ritmo actual, la igualdad en el empleo del sector no se alcanzaría hasta 2061; incluso bajo un escenario de políticas activas, la paridad no llegaría antes de 2043.
- Mayor vulnerabilidad en el consumo energético. Los hogares encabezados por mujeres —especialmente los monomarentales y los formados por mujeres pensionistas— presentan una mayor incidencia de pobreza energética.
- Mayor compromiso femenino con la transición energética. Las mujeres, en particular las más jóvenes, muestran niveles más elevados de preocupación por el cambio climático y un mayor apoyo a las energías renovables y a las políticas públicas asociadas a la transición energética.


