
La confianza también cotiza


La Estrategia de Inversión Minorista (RIS), próxima a su aprobación definitiva, busca algo más que reformar la regulación financiera: pretende movilizar el ahorro de los hogares europeos hacia la inversión productiva. Actualmente, cerca del 70% de ese ahorro, unos 10 billones de euros, permanece en depósitos. Según el Informe Draghi, una asignación similar a la estadounidense permitiría canalizar hasta 8 billones hacia los mercados de capitales.
Estos recursos son fundamentales para financiar la transición energética, la digitalización, la innovación, la defensa y la autonomía estratégica de Europa, que necesitará aproximadamente 800.000 millones de euros adicionales de inversión anual. La reforma también cuestiona el enfoque regulatorio basado en acumular documentos, advertencias y pruebas para el inversor. La experiencia demuestra que un exceso de información no garantiza mejores decisiones y puede provocar confusión, desconfianza e inacción, reduciendo la participación de los ciudadanos en los mercados financieros.