
Expectativas para el precio del aluminio: de la incertidumbre energética del shock de Ormuz a la incertidumbre productiva de la oferta asiática.
El mercado del aluminio sigue marcado por el impacto del conflicto en Oriente Medio sobre la producción, la logística y el suministro energético, en un contexto de inventarios reducidos. Tras alcanzar los 3.700 dólares por tonelada, el precio del LME corrigió ante las expectativas de recuperación gradual del Golfo y mayor producción en China e Indonesia. Sin embargo, esta caída no se ha reflejado plenamente en el mercado físico, donde las primas regionales continúan elevadas por las dificultades de disponibilidad, transporte y entrega.
A corto plazo, persisten la backwardation y los bajos inventarios; a medio plazo, la recuperación de Oriente Medio y la expansión asiática podrían generar superávit. La normalización será lenta porque las fundiciones no pueden reactivarse rápidamente. Además, el cierre de Mozal ha reducido estructuralmente la oferta europea. China compensa parcialmente estas pérdidas mediante una elevada utilización de sus plantas y un fuerte aumento de sus exportaciones de aluminio primario.
