
Anatomía del reciente repunte global en los tipos de interés a largo plazo
La subida de los tipos de interés a largo plazo responde principalmente a una mayor competencia estructural por el capital, impulsada por elevados déficits públicos y fuertes necesidades de inversión en inteligencia artificial, defensa, energía, infraestructuras y cadenas de suministro. La prima por plazo ha aumentado ante la incertidumbre inflacionista, la mayor emisión de deuda y la menor capacidad de los compradores tradicionales para absorber duración, lo que exige mayores rentabilidades. Aunque los tipos podrían estar cerca del techo del ciclo, persisten riesgos de nuevas subidas en los próximos 3-6 meses.
Los niveles actuales resultan atractivos para estrategias de buy & hold, pero todavía no se considera oportuno asumir duración con convicción. Una caída rápida de las TIR requeriría un deterioro significativo del ciclo inversor o una desinflación más intensa.

