
Importancia de la función de cumplimiento normativo de una ERIR
Afi · Importancia de la función de cumplimiento normativo de una ERIR (Empresa Global - nº252)
En el marco de la evolución digital de los mercados financieros, nuevas figuras regulatorias emergen para asegurar que la innovación tecnológica se desarrolle dentro de parámetros legales. Una de las más relevantes en el ámbito europeo y español es la Entidad Responsable de la Inscripción y Registro (ERIR), cuyo papel resulta clave en la adopción segura de tecnologías como blockchain.
La Entidad Responsable de la Inscripción y Registro (en adelante, "ERIR") surge como una figura clave en el proceso de digitalización del mercado de valores, encargada de garantizar la integridad y autenticidad de los registros en blockchain vinculados a la emisión de activos financieros. Esta figura fue introducida por la Ley del Mercado de Valores y de los Servicios de Inversión de marzo de 2023, con el objetivo de integrar la tecnología blockchain en el sistema financiero español bajo estrictos estándares de seguridad jurídica. En paralelo, el Reglamento (UE) 2022/858 del Parlamento Europeo y del Consejo de 30 de mayo de 2022 (conocido como "Pilot Regime") sobre un régimen piloto de infraestructuras del mercado basadas en la tecnología de registro descentralizado (en adelante, tecnologías "DLT") establece a nivel comunitario el marco normativo para el desarrollo de infraestructuras de mercado que permitan la emisión y negociación de instrumentos financieros tokenizados.
Solo pueden actuar como ERIR aquellas entidades ya autorizadas por la CNMV para prestar el servicio de custodia de valores. No se trata de una nueva categoría de intermediario financiero, sino de una función especializada bajo supervisión regulatoria. Su principal cometido es asegurar la gestión segura y trazable de los valores digitales emitidos mediante tecnologías DLT, incluyendo su inscripción, identificación de titulares, expedición de certificados de legitimación y garantía del acceso a la información y derechos económicos de los inversores.
En términos funcionales, la ERIR se posiciona como el nexo de confianza entre la tecnología blockchain y el marco normativo tradicional. Por tanto, su papel no es únicamente técnico, sino institucional. Actúa como garante de la legitimidad de las operaciones, de la protección del inversor y del cumplimiento de las obligaciones legales asociadas a los instrumentos financieros, independientemente del formato en que estos se representen.
La Comisión Nacional del Mercado de Valores (en adelante, "la CNMV") ha aprobado recientemente la inscripción de la primera ERIR en España, posicionando al país como una jurisdicción líder en la aplicación práctica del Pilot Regime. Este avance no es solamente una cuestión de innovación tecnológica, sino de madurez institucional: España ha demostrado contar con un marco regulatorio lo suficientemente sólido y adaptable como para integrar nuevas infraestructuras digitales bajo supervisión.
Actualmente, España cuenta con dos ERIR autorizadas por la CNMV, concretamente una Sociedad de Valores y una Agencia de Valores. En este sentido, la Circular 1/2014 de la CNMV sobre los requisitos de organización interna y de las funciones de control de las entidades que prestan servicios de inversión, establece que este tipo de entidades deberán contar con una unidad que desarrolle la función de cumplimiento normativo. No obstante, la función de cumplimiento normativo de la ERIR ha de evolucionar más allá de esta obligación legal, ya que debe aunar habilidades jurídicas, tecnológicas y operativas, para ejercer una supervisión eficaz en un entorno tan cambiante. La Función de Cumplimiento Normativo debe desempeñar un papel central, transversal y preventivo, integrándose en la arquitectura operativa desde la fase de diseño de procesos hasta su ejecución, asegurando que cada operación cumpla con los principios de legalidad, transparencia y protección al inversor establecidos en el ordenamiento jurídico vigente.
Los controles a implantar por la Función de Cumplimiento Normativo deben asegurar entre otros:
- Transparencia transaccional, a pesar de que las tecnologías basadas en DLT proporcionan trazabilidad, su carácter pseudónimo puede dificultar la identificación efectiva de los beneficiarios reales
- Prevención de los riesgos tecnológicos, la automatización mediante smart contracts y la integración de capas tecnológicas complejas generan nuevos vectores de riesgo para las entidades
- Adaptación regulatoria, el marco legal sobre activos digitales está en continuo desarrollo, por ello Cumplimiento Normativo debe anticiparse a futuras exigencias y mantener actualizada la estrategia regulatoria interna de la entidad.
De lo anterior se desprende que la figura de la ERIR representa un avance sustancial en la transición hacia mercados financieros más digitalizados, seguros y eficientes, pero que su legitimidad y operatividad dependen en gran medida de su capacidad para articular mecanismos de cumplimiento normativo sólidos y alineados con las exigencias del regulador y del mercado.
La experiencia española, precursora en este ámbito, puede y debe servir de modelo para otros Estados Miembros, algo que solo puede ser posible si se continúa fortaleciendo el papel de la Función de Cumplimiento Normativo como pieza clave del nuevo orden financiero digital.
Así pues, la Función de Cumplimiento Normativo adquiere un rol estratégico protagonizado por las siguientes funciones:
- Interpretación e implementación normativa, debe ser capaz de interpretar de forma precisa la legislación vigente aplicable a valores negociables, adaptándola al contexto DLT y generando procedimientos internos que garanticen su cumplimiento efectivo
- Prevención del blanqueo de capitales y financiación del terrorismo (PBC/FT), dado que las tecnologías basadas en DLT facilitan el movimiento descentralizado de activos, resulta indispensable diseñar mecanismos robustos de identificación de clientes, trazabilidad de transacciones y análisis de riesgo
- Supervisión de contratos inteligentes (smart contracts), estos contratos automatizan la ejecución de derechos y obligaciones sobre activos tokenizados, su correcta programación y alineación con los marcos legales debe ser revisada y validada por la función de cumplimiento
- Gestión de riesgos normativos y reputacionales, debe articularse dentro de un sistema integral de gestión de riesgos, incluyendo la evaluación del impacto legal de nuevos productos, servicios o modificaciones tecnológicas
- Relación con autoridades supervisoras, la Función de Cumplimiento Normativo actúa como interlocutor técnico-jurídico ante los reguladores (como la CNMV), facilitando información, asegurando la trazabilidad de las actuaciones internas y anticipando cambios regulatorios.
La consolidación de la ERIR como actor clave en los mercados digitales solo será posible si se refuerza su función de cumplimiento normativo como un eje transversal y proactivo. Esta función debe ir más allá del cumplimiento formal, integrando capacidades jurídicas, tecnológicas y estratégicas que permitan anticipar riesgos, adaptar procesos y articular una relación transparente y coordinada con las autoridades de supervisión.
Carlota Gadea, consultora de Afin Compliance
Javier Cañada, consultor de Afin Compliance
Jimena Martín, consultora de Afin Compliance



