
¿Quién compra un bono con vencimiento dentro de 100 años?
En febrero, la emisión de un bono a 100 años en libras de Alphabet registró una demanda muy superior a la oferta. Más allá del dato, el interés se explica por tres perfiles de inversor. El primero son las aseguradoras y fondos de pensiones, que buscan casar pasivos muy largos con flujos de cupones estables.
En estos casos, la duración efectiva del bono no difiere tanto de la de vencimientos mucho más cortos, y el consumo de capital regulatorio resulta similar, lo que hace atractiva la exposición a emisores de alta calidad crediticia. El segundo grupo es la gestión pasiva, ya que estos bonos entran en índices por volumen emitido, generando compras automáticas. El tercer factor es más conductual: el apetito por temáticas como la inteligencia artificial y el miedo a quedarse fuera.
La combinación de estos elementos explica una demanda estructuralmente elevada incluso en plazos extremos de inversión global



