
El dinamismo de la demanda interna reduce la capacidad de financiación de la economía española
La economía española mantiene su dinamismo gracias a la fortaleza del consumo y la recuperación de la inversión, aunque esta evolución reduce su capacidad de financiación. Los hogares moderan su ahorro, mientras las empresas conservan márgenes elevados, pero mantienen una inversión limitada. Por su parte, el aumento del gasto público y las medidas frente a la crisis de Oriente Medio dificultan la consolidación fiscal.
En septiembre, la inflación repuntó hasta el 4,9% interanual, su nivel más alto desde febrero de 2023, impulsada principalmente por el encarecimiento del transporte (+10,5%) y las actividades recreativas, deportivas y culturales (+3,6%). Asimismo, la inflación subyacente aumentó dos décimas, hasta el 3,1%, reflejando la persistencia de las presiones sobre los precios.